Persuadir o sobornar a un operador móvil para que transfiera el número de teléfono de una víctima a una SIM controlada por el atacante, capturando los códigos SMS y la recuperación de cuentas.
Por qué importa
Es la razón por la que el SMS es el segundo factor más débil: el «algo que tienes» es un número que un tercero puede reasignar. Las aplicaciones de autenticación y las llaves de seguridad físicas no son transferibles de este modo.
Qué puedes comprobar
La exposición es cualquier cuenta en la que un número de teléfono permita restablecer el acceso. Las aplicaciones de autenticación y las llaves de seguridad físicas no dependen del operador; los códigos SMS sí. La mayoría de los operadores ofrecen un PIN de portabilidad o un bloqueo de cuenta, y la mayoría de los servicios indican qué segundos factores admiten.
No es asesoramiento. Las definiciones son para entender, no para instruir. Nada de lo aquí publicado es asesoramiento financiero, jurídico, fiscal ni de seguridad.