Un contrato que guarda el estado y delega su lógica en una dirección de implementación separada, lo que permite sustituir la lógica sin cambiar la dirección con la que interactúan los usuarios.
Por qué importa
La actualizabilidad es lo que permite corregir un fallo después del despliegue, y también lo que hace que «el código es inmutable» sea falso para la mayoría de los protocolos desplegados. Quien pueda apuntar el proxy a una nueva lógica puede cambiar lo que el contrato hace con los fondos que ya custodia.
Qué puedes comprobar
El patrón proxy es visible en cadena: la dirección de implementación, la dirección de administración y si esta última es una cuenta externa, un multifirma o un contrato de gobernanza tras un bloqueo temporal. Esa cadena de control es el verdadero modelo de seguridad.
No es asesoramiento. Las definiciones son para entender, no para instruir. Nada de lo aquí publicado es asesoramiento financiero, jurídico, fiscal ni de seguridad.